Introducción
En muchos casos, los pacientes mayores están polimedicados. El acúmulo de patologías relacionadas con la edad, como enfermedades osteoarticulares, patologías respiratorias crónicas, hipertensión arterial (HTA), patologías neurodegenerativas, neoplásicas, etcétera, significan una elevada complicación de los tratamiento en estos pacientes. Como consecuencia nos encontramos con múltiples fármacos, con un importante incremento de efectos secundarios, incompatibilidades e interacciones medicamentosas. Todo ello se acrecienta con la fragilidad propia de la edad avanzada.En prevención primaria, se ha cuestionado la utilidad de mantener los tratamientos hipolipemiantes en edades avanzadas de los pacientes. Se han barajado cuestiones relacionadas con los efectos secundarios de las mismas, así como con el balance riesgo/beneficio de la terapia hipolipemiante en estos pacientes, en la prevención de un enfermedad cardiovascular arterosclerótica (ECVA), como el infarto agudo de miocardio o el ictus isquémico.



